
El sábado 3 de julio por fin hemos podido tener un acto presencial (en este caso una Ultreya, en el Seminario Metropolitano).
La Ultreya fue llevada por José Adriano, dando su testimonio Dani, de Avilés. Se trató de una Ultreya emocionante, ¡con música y todo!, pero —además— fue la primera presencial tras todo este curso difícil y cargado de ausencias, lo que la hizo aún más especial.
Aunque todavía estábamos «a medio gas» (por las restricciones, el aforo limitado y demás) al menos pudimos vernos y oírnos en directo (que ya lo necesitábamos), compartir, y citarnos para el próximo inicio de curso, esperando que ya podamos volver a la normalidad («nueva» o «clásica»).
¡De Colores!