
Un Encuentro de Misericordia y Gracia en Allariz.
El pasado domingo 27 de abril, coincidiendo providencialmente con el Segundo Domingo de Pascua, Fiesta de la Divina Misericordia, vivimos una intensa jornada de fe y comunión fraterna con la celebración de una Ultreya diocesana en la diócesis de Ourense, concretamente en la Unidad de Atención Pastoral (UAP) de Allariz.
Nuestra diócesis, extensa en lo geográfico, a veces nos dificulta el encuentro, pero a pesar de ello, “el Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres” (Sal 126). Fue una jornada bendecida, colmada del amor y la presencia de Dios.
Desde la acogida, experimentamos el abrazo amoroso del Padre a través de los gestos y sonrisas de los hermanos. Cristo Resucitado se hacía presente en cada mirada, en cada palabra, en cada abrazo.
La ponencia central giró en torno a la Misericordia divina, bajo la luz del mandato evangélico: “Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso” (Lc 6,36). A partir de ella, nos reunimos en grupos para compartir nuestras resonancias, dejando que el Espíritu Santo guiara nuestras palabras y corazones.
Posteriormente, nos regalamos un momento de contemplación en la belleza de la creación y nos acercamos al Convento de Santa Clara, donde, en comunión con las hermanas clarisas, celebramos juntos la Eucaristía, culmen y fuente de nuestra vida cristiana. Allí, la gracia de Dios se derramó con abundancia, y muchos sentimos que habíamos gustado un anticipo del Cielo.
Como broche de oro, compartimos un delicioso chocolate —“con un toque celestial” preparado con cariño por las hermanas clarisas— acompañado de churros, bizcocho y dulces, que sellaron la fraternidad vivida.
Una imagen vale más que mil palabras: la alegría del Evangelio se reflejaba en nuestros rostros, frutos de un día vivido con el Señor y entre hermanos.
¡Ultreya! ¡Adelante! Caminamos como peregrinos de esperanza, dejando que estas Ultreyas sean un verdadero precursillo y poscursillo, donde el Espíritu Santo siga obrando y transformando nuestras vidas.
¡De colores!