
Concluyendo la Octava de Pascua se dieron cita los cursillistas asturianos en la Casa de Espiritualidad Santa María del Aramo (Latores – Oviedo), escasamente unos días antes de que allí tenga lugar el próximo Cursillo en la diócesis (s.D.q.) que hará el número 535.
Siguiendo el esquema acostumbrado, el Pleno de Pascua se inició con un retiro, impartido en esta ocasión por D. Pablo Gato, Párroco in solidum de la Unidad Pastoral de Cangas de Onís, centrado en la llamada a la Santidad como vocación y la ayuda que para ello supone el rezo del Santo Rosario.
A continuación, fue el turno de D. José Antonio Bande, Rector del Seminario Metropolitano de Oviedo, quien, enlazando con el Año Jubilar, compartió su análisis de la Esperanza a la luz del relato evangélico de los discípulos de Emaús. Charla de hondo análisis sobre la situación eclesial, la necesidad de ser reforzada la escucha y el diálogo como paso a una evangelización audaz y creativa en el seno de nuestra sociedad, poniendo a Cristo en el centro, fuente de Verdad y Vida.
Tras ello, celebración la Eucaristía, presidida por D. Gonzalo Suárez, Consiliario diocesano del Movimiento, en la que se tuvo especialmente presente al Papa Francisco, así como la oración por el futuro de la Iglesia. Recuerdo especial, durante la homilía, para la hagiografía de S. Rafael Arnaiz, santo afincado en tierras asturianas y considerado como destacado místico del pasado siglo.
El broche final lo puso, como acostumbra, la cena, espacio para confraternizar y compartir la celebración gozosa de la Pascua.


