
Cuando el cuerpo se prepara para una situación agradable, se nota en el semblante: las miradas son más vivas y cargadas de ilusión y las sonrisas aparecen más en nuestros rostros.
Así fue el veintisiete de enero pasado cuando celebramos la Ultreya diocesana en los Hermanos Maristas de Lardero. Después de la acogida y de saludarnos, asistimos a la ponencia que D. Víctor Jiménez (Vicario Episcopal de Pastoral y párroco de la Concatedral de Santa María de la Redonda de Logroño).
Ponencia que, con el título de “Iglesia y Sinodalidad”, incidió en que es posible con un diálogo y discernimiento entre los que formamos la Iglesia y dando apertura a la acción del Espíritu Santo para que sea quién nos determine a la hora de hacer presente el primer anuncio en nuestra sociedad. Esta ponencia resultó muy fructífera y con gran participación de los asistentes.
Siguiendo el esquema de años anteriores, antes de la comida tuvimos la misa en la que la colecta estaba destinada al «Proyecto 3 euros»; ni que decir tiene que desbordó generosidad esta ayuda importante para la expansión del MCC en otros países.
Terminamos nuestra convivencia tras la comida con un audiovisual que recogía la historia del movimiento desde sus comienzos; ciertamente es un documental muy bien elaborado porque la narración estaba apoyada con fotos perfectamente sincronizadas con lo que se hablaba en cada momento.
El tiempo pasó muy rápido y todos salimos contentos ya que Dios hace posible que nos sintamos reconocidos como hijos suyos y esta es la mayor alegría que un cristiano puede tener.
¡De colores!