
El sábado 14 de marzo nos reunimos cursillistas de Terrassa y Barcelona en una parroquia de la ciudad condal para celebrar nuestra ultreya. Todo tiene su explicación.
En el cursillo número 14 de la diócesis de Terrassa que celebramos entre los días 5 y 8 de diciembre de 2025 participaron diversos candidatos de una parroquia de Barcelona, invitados por su párroco.
La experiencia fue magnífica y de ese cursillo salieron diversas reuniones de grupo, como es habitual, y entre ellas 5 en Barcelona, que se van reuniendo periódicamente y en las que algunos cursillistas de Terrassa los acompañan hasta que, con el tiempo, cojan el ritmo propio.
La ultreya transcurrió con normalidad. En esta ocasión el rollo fue sobre el precursillo y la implicación de toda la comunidad, ya que estamos preparando el cursillo número 15 que celebraremos, Dios mediante, entre los días 30 de abril y 1 de mayo.
El encuentro fue fructífero y esperanzador, así como la convivencia que se generó y la amistad que empieza a brotar con naturalidad.
Ha sido una verdadera gracia de Dios. La experiencia de participar en un cursillo ha impulsado a estos feligreses a implicarse en el precursillo y ofrecer esta experiencia también a las parroquias vecinas, habiendo hablado con los párrocos respectivos, además de hacerlo en los propios ambientes donde se mueven habitualmente.