
El pasado sábado 11, en la Parroquia de la Asunción, tuvo lugar la primera Ultreya del curso, un encuentro fraterno que reunió a numerosos cursillistas para compartir la alegría de vivir y crecer en comunidad.
La jornada comenzó con un ambiente de entusiasmo y espíritu de renovación, propio del inicio de curso.
Durante la Ultreya, los participantes pudieron compartir sus experiencias de fe, testimonios y el deseo de seguir profundizando en el mensaje de Cristo en su vida cotidiana.
Se nos ha hablado de la Exhortación Apostólica » DILEXI TE» del Santo Padre León XIV sobre el amor hacia los pobres y hemos recordado nuestro compromiso como cristianos y como cursillistas de cristiandad.
El encuentro contó con momentos de oración, reflexión y canto, que ayudaron a fortalecer los lazos entre los miembros del Movimiento de Cursillos de Cristiandad.
Fue una mañana llena de esperanza, en la que se recordó la importancia de mantener vivo el espíritu del cursillo y de ser fermento cristiano en los distintos ambientes.
Con esta primera Ultreya, se dio comienzo a un nuevo curso lleno de ilusión y compromiso, invitando a todos a continuar caminando juntos, con alegría y confianza, “de colores”, hacia la plenitud del Evangelio.
