
El 25 de enero, festividad de la Conversión de San Pablo, el MCC de Burgos vivió una jornada de convivencia en el Convento de las Benedictinas de San José.
Comenzamos con la Eucaristía, celebrada por nuestro Consiliario, D. Juan Mª González Oña, en la que nos invitó a confiar en el Señor en cualquier momento, poniendo hincapié en el valor de la verdadera esperanza como actitud evangélica que debe estar presente, tanto en nuestra vida personal, como en nuestro caminar dentro del Movimiento.
Pasamos después a la charla sobre la figura de San Pablo, en la que Fernando destacó aspectos de la vida del Apóstol que estamos llamados a imitar, como su invitación a evangelizar a los gentiles (alejados), vivir con urgencia el mensaje de Cristo y la fidelidad a la Buena Nueva, así como el constante esfuerzo por la unidad y la universalidad en la Iglesia.
Tras la comida y una sobremesa en la que no faltaron los chistes y los dulces, nos juntamos en grupos con la tarea de redactar una Carta, como si fuéramos San Pablo, en la que este se dirija a nuestro Movimiento en Burgos, intentando dar respuestas a preguntas como: ¿Qué nos diría San Pablo hoy a nosotros? ¿Qué nos recomendaría? ¿Qué nos pediría? ¿Qué aspecto de nuestra vida comunitaria destacaría o a qué nos exhortaría? ¿Qué consejos o enseñanzas nos transmitiría?
Terminamos el día compartiendo las cartas escritas y con una oración de despedida con las ganas y el deseo de seguir disfrutando, durante todo el curso, de jornadas de convivencia como la vivida.