
Los días 9 y 10 de Marzo de 2020, fueron los últimos de nuestras reuniones presenciales tanto en la Escuela de dirigentes, como en la Ultreya. Cuatro días más tarde fue decretado el estado de alarma y los confinamientos domiciliarios, suspendiéndose por tanto todas nuestras actividades y todos los proyectos que habíamos previsto en ese primer segundo trimestre del curso 2019/2020, tras las navidades.
La escuela se dio cuenta de que el tema iba para largo, y que el Covid-19 iba a suponer, además de las citadas suspensiones, nuestros contactos personales tanto a nivel de escuela como con las personas asistentes a las Ultreyas, lo que podría terminar en la desilusión y el enfriamiento de muchas personas, al no poder compartir semanalmente como lo venía haciendo la comunidad cursillista.
Viendo este problema, la escuela de dirigentes se puso de acuerdo y se repartieron los cursillistas que habitualmente asisten a los actos de cursillos, para que habitualmente se les llamara por teléfono con el fin de saber cómo se encontraban y darles ánimo ante la situación que nos tocaba vivir. En definitiva, se trataba de mantener el contacto y la comunidad de alguna manera.
Llegó el verano, la distensión, la nueva ola y las nuevas prohibiciones de reunión, confinamientos, etc. y la escuela vio que aquello iba para mas largo de lo que se preveía. No podíamos permanecer parados por más tiempo y se decidió probar con reuniones de escuela telemáticas. El resultado fue bueno y se decidió seguir reuniéndose telemáticamente cada 15 días en Agosto y programar la escuela en serio a partir de septiembre.
Se programaron no solo el trimestre de Septiembre/Diciembre de 2020, sino que también se programaron lo trimestres Enero/Marzo y Abril/Junio de 2021, fecha en la que cerramos el curso.
A lo largo de estos trimestres, a pesar de hacer las reuniones de escuela telemáticamente, la asistencia ha sido del 100% de los pocos dirigentes que somos -9 con el Consiliario-, asistiendo semana tras semana a las reuniones para rezar las “Vísperas” y tratar el tema correspondiente. Durante estos trimestres hemos tratado, en le primero el tema del “Discernimiento”; en el segundo un repaso pormenorizado de la “Guía de trabajo para el post-congreso de laicos”, y en este último trimestre se ha profundizado en esta misma Guía, centrándonos en dos de los itinerarios propuestos en el Congreso, en el de “Primer anuncio” y en el de “Acompañamiento”, temas que nos atañen más directamente al MCC, aunque en realidad nos atañen todos.
Durante este tiempo hemos podido programar y celebrar dos Retiros espirituales, uno en Adviento y el otro en Cuaresma. Por motivos de seguridad y aforo, se han celebrado en la Parroquia de San Agustín, adjunta a la sede de Cursillos, cuyo párroco, D. Juan José Cambra (antiguo Consiliario), nos cedió muy gustosamente. La asistencia ha sido extraordinaria, lo que nos hace pensar que la gente tiene muchas ganas de reunirse y compartir y rezar juntos. Y esto da grandes esperanzas.
Para el nuevo comienzo de curso que será el 6 de Septiembre, iremos como evoluciona la pandemia, pero tenemos la esperanza de que la escuela pueda reunirse presencialmente y tratar el tema del “Acompañamiento”, sugerido por el Secretariado Nacional, que consideramos de gran importancia en los tres tiempos del MCC, y que ya estamos programando las sesiones en las que se puede dar este tema. Esperamos También poder celebrar Ultreyas presenciales, aunque tengamos que cuidar el aforo y las medidas sanitarias pertinentes. Pero todo esto lo iremos viendo y comentando durante estos meses de verano.