
Los días 9 a 11 de febrero, hemos celebrado el Cursillo de Cristiandad nº 215 del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de la Diócesis de Ávila en la Casa Diocesana de Ejercicios.
Diecinueve personas, han participado de esta experiencia difícil de contar en unas pocas palabras, más bien es para vivirla y sentirla en cada uno de los días que dura el cursillo. Es una vivencia enriquecedora que viene a satisfacer una inquietud espiritual, esa búsqueda de algo que llena las vidas de todos los participantes.
En cada una de las charlas, meditaciones, silencios, etc. se siente la verdad y sinceridad y en todos los cursillistas ha calado el mensaje de Dios y ha llegado directamente a sus almas, sintiendo un nuevo despertar a la FE y la GRACIA.
Una fe que será acompañada de manera comunitaria cuando los participantes se integren en el Movimiento de Cursillos y deseen formar parte activa del mismo.
Han sido días de alegría y oración, en los que todos, hemos abierto nuestros oídos y nuestro corazón a las palabras, sabias y profundas, de cada uno de nuestros compañeros que nos han presentado el AMOR infinito de Dios hacia cada uno de nosotros, con palabras bien conocidas por todos, pero que, a lo peor, habían caído en el olvido y además hemos encontrado la amistad de Dios y la amistad de muchos hermanos, algunos desconocidos pero que hemos sentido en total cercanía con sus oraciones y su presencia en la distancia.
Desde el Movimiento de Cursillos de Ávila, queremos dar las gracias al Señor que ha permitido que se dieran las circunstancias propicias y nos ha llevado de su mano, para que pudiéramos hacer el cursillo y de este modo cumplir con nuestra misión evangelizadora e intentar acercar nuevas almas al Señor.