
Después de año y medio sin vivir ningún Cursillo, por fin pudimos realizar el Cursillo mixto nº 69 de nuestra Diócesis de Segorbe-Castellón. Siempre decimos que cada cursillo es único y éste no podía ser menos. Tras muchos años realizando cursillos abreviados de 2 días, y tras varios intentos, éste lo pudimos celebrar de tres días. Toda una experiencia tanto para los cursillistas como para los dirigentes. 42 personas tuvimos la gracia de vivir este cursillo, que también fue único en cuanto a candidatos: nada más ni nada menos que 32 candidatos de edades comprendidas entre 20 y 80 años (sigue estando en vigor la heterogeneidad en el cursillo) y aún se quedó gente en lista de espera.
El cursillo fue clausurado por el Obispo de la Diócesis quien animó a los participantes «a perseverar en el entusiasmo, alegría y emoción de este encuentro con el Señor vivo y resucitado». D. Casimiro manifestó también su «alegría, como pastor de la Iglesia diocesana», al comprobar que, «tras los momentos de sequía por los que durante años ha atravesado el movimiento de Cursillos de Cristiandad, el Señor ahora nos bendice a través de encuentros como éste que no hacen sino poner de manifiesto que la Iglesia sigue viva».
Y tanto que sigue viva y de hecho nuestro movimiento tiene mucho que decir. Y para muestra, los jóvenes de nuestra Diócesis han organizado del 7 al 15 de agosto una escuela de verano en Oporto donde una treintena de jóvenes de las diócesis de Valencia, Orihuela-Alicante, Madrid y Segorbe-Castellón, pudieron profundizar en la Exhortación Apostólica del Papa Francisco “Christus vivit”. Han compartido eucaristías, momentos de adoración, visitas turísticas, gastronomía… en fin todo vivencias para crecer juntos en la fe y en el amor a Cristo y experimentar que Dios nos ama incondicionalmente tal y como somos, también, aunque nos cueste aceptarlo, con nuestras heridas y defectos. Seguro que ha sido todo un regalo del Señor, y un cargar pilas para salir a la misión e impregnar de evangelio nuestros ambientes.
Parece ser que el movimiento ha regresado con fuerza tras la pandemia.
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