
El Domingo 25 de junio, la Parroquia de Santa Beatriz de Silva en Toledo acogió desde primera hora de la mañana a los cursillistas que, a pesar de las altas temperaturas que se indicaban para ese día, nos acercamos con mucha ilusión y alegría a celebrar la Ultreya de fin de Curso. Tras la acogida inicial, donde nos reencontramos los miembros de las diferentes Ultreyas de la Diócesis de Toledo, comenzamos la jornada invocando la presencia del Espíritu Santo para continuar con el rezo de Laudes, oración de alabanza al Señor por los grandes regalos con los que nos bendice.
Posteriormente, los nuevos miembros del Secretariado nos dieron un rollo sobre las actitudes que siempre deben acompañar a todo cursillista: Ilusión, Entrega y Espíritu de Caridad. La primera en tomar la palabra fue la nueva presidenta del Secretariado Diocesano, Sacramento Pascual, que nos habló sobre la Ilusión, la cual hace que nuestra vida esté llena “de colores”. Es la actitud que debemos tener para encontrarnos con Dios, con nosotros mismos y con los demás.
La ilusión nos ayuda a superar las pruebas de cada día, nos hace darnos cuenta de que sí podemos llegar a ser Santos y es, en los momentos de más dificultad, donde nuestra ilusión debe ser mayor. Nos recordó que “SOMOS LA ILUSIÓN DE DIOS”.
Continuó con el rollo la vicepresidenta primera, Lourdes Carrazoni, que nos explicó qué es la Entrega. Es tener una actitud de apertura, de flexibilidad a los planes de Dios, de dejar nuestra vida en sus manos; es fiarse de Él como nuestra madre la Virgen María se fio cuando le dijo “hágase” al Arcángel Gabriel. Resonaron en nosotros las palabras de Cristo: “NO TENGAIS MIEDO”.
Finalmente, Francisco Casablanca, vicepresidente segundo, ponía luz sobre el Espíritu de caridad. La caridad es amar con el estilo de Dios. No solo con obras, cuando damos limosna o cuando damos nuestro tiempo, sino tener también caridad en las palabras, evitando el chisme, las comparaciones, el juzgar a los demás. Como nos dice nuestro patrono San Pablo, “SI NO TENGO CARIDAD NO SOY NADA”.
Tras la charla, se presentaron los demás miembros del nuevo Secretariado, y nos dieron a conocer los objetivos de cada una de las vocalías, desde el servicio a la Iglesia a través del Movimiento de Cursillos.
Don Vicente, Consiliario del MCC de Toledo, nos dirigió unas palabras indicando la importancia de caminar unidos en una comunidad; la importancia de las reuniones de grupo y de las Ultreyas, que nos ayudan a perseverar apoyados en los hermanos.

A continuación, compartimos una comida fraterna que sirvió de encuentro jubiloso para todos los cursillistas, y una agradable velada en la que compartimos risas y alegrías.
Finalmente, terminamos este encuentro dando gracias a Dios con la celebración de la Eucaristía, celebrada por D. Vicente. Un año más, hemos podido experimentar la acción del Señor en nuestras vidas y compartir nuestro caminar en el cuarto día afirmando sin miedo que ¡somos Iglesia!
¡De Colores!