
XLIII ULTREYA DIOCESANA ARCHIDIOCESIS DE MERIDA-BADAJOZ
“Volvamos a Galilea”
El movimiento en nuestra diócesis, como en tantas otras, vuelve a caminar como de costumbre. La pandemia no nos frenó, y con la nueva normalidad post-pandemia, ¡mucho menos!. Con las ganas que ya teníamos de vernos y compartir vida, respetando siempre las estrictas medidas de seguridad impuestas, dimos el pistoletazo de salida a este apasionante curso que tenemos por delante.
El pasado 16 de octubre celebramos nuestra ultreya diocesana en el Seminario Diocesano de San Atón en Badajoz, con una asistencia más que importante a pesar de las restricciones aún vigentes. Casi un centenar de hermanos se dieron cita para disfrutar del evento, pero sobre todo, para dar gracias a Dios por poder reiniciar el camino acompañados y “Volver a Galilea” juntos.
Este es el lema que el Secretariado Nacional ha propuesto para este año, y con él empezamos nuestro periplo keriygmático este curso. Desde la homilía de nuestro consiliario D. Pedro Alberto Delgado Vadillo en la Eucaristía previa, hasta la ponencia de nuestra hermana Lola Perez, así como las resonancias de muchos de nuestros hermanos y la intervención de nuestro pastor diocesano D. Celso Morga a través de medios informáticos por no poder asistir, todo ha ido encaminado a darnos las pistas para hacer el camino juntos sin desfallecer.
Es fascinante el año que tenemos por delante a pesar de que los tiempos que corren son difíciles. Nuestra ponente hizo mucho hincapié en esto, en una charla absolutamente testimonial en la que nos dijo, entre otras cosas que, “aunque el camino no es fácil y tenemos muchos obstáculos que nos ralentizarán, no debemos desfallecer. Todos los caminos que he recorrido estos años junto al Señor, no han sido otra cosa que un continuo volver a Galilea con mis hermanos, con mi familia, con mis amigos, con mi Iglesia. Y si tienes un día oscuro, de esos que no apetece ni salir de la cama, ábrete al Señor y díselo. ¡Pídele ayuda!. ¡No te calles! Al Señor le duele nuestro silencio. ¡Háblale! Dile que estás cansado, que no tienes fuerzas. El no hará el camino por ti, pero si junto a ti. Y os aseguro que os aliviará para que el esfuerzo no sea tan grande, ni la carga tan pesada. ”
Esta, entre otras muchas perlas, nos dejó como resumen nuestra hermana Lola. Una ponencia que fue pura poesía. Ha puesto en nuestras manos algunas herramientas para “primerear” en estos nuevos tiempos. Un testimonio incontestable de su vivencia personal, al que se sumaron algunos otros en las resonancias de los hermanos asistentes para enriquecernos todos. Ha sido una ultreya pensada para animarnos a “ir mas allá” en esta vuelta a la normalidad y el trabajo cuya finalidad, a pesar de los momentos que todo hemos vivido, ha quedado intacta en su renacimiento. Y esto ha sido una gracia derramada por nuestro Señor en este día.
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