
El pasado 16 de diciembre, nuestra Comunidad de Cursillos de Cristiandad de Plasencia, celebró su gozosa Ultreya de Navidad bajo el lema “Yo soy la Luz del mundo”.

Comenzamos la jornada con una cálida acogida, por parte de nuestros amigos del norte de la diócesis, con un rico desayuno de chocolate con churros y, a continuación, tuvimos un agradable e iluminador rato de Oración en la Iglesia de San Nicolás, guiada por nuestros Consiliario y Viceconsiliario, Vladimir y Francisco.
Con el corazón caldeado por el Señor escuchamos el testimonio de nuestro hermano Óscar Samamé Huaringa, cursillista de Perú quien nos dio un precioso testimonio de cómo el Señor ha sido y es la Luz de su vida, cómo se siente reflejo de esa Luz y cómo ella lo guía en su actual responsabilidad de Director del Secretariado Diocesano de Migraciones en Plasencia.

Cada Ultreya tiene algo especial, en esta ocasión contar con la presencia de nuestros hermanos migrantes, que viven o han pasado por los pisos de acogida a migrantes de la Parroquia de El Salvador, dirigidos por Juan Luis, nos abrió los ojos y el corazón a la realidad que viven estos hermanos nuestros que han tenido que abandonar su lugar de origen y tienen que buscarse la vida alejados de sus familias, de su tierra, el lugar donde les gustaría estar pero que han tenido que abandonar para labrar un futuro mejor a los suyos y a sí mismos.
Fuimos agraciados, los que participamos de este encuentro, de los diferentes lugares de nuestra amplia diócesis y de los lugares de origen de nuestros hermanos migrantes, Perú, Venezuela, Cuba…
Contamos con la grata visita de nuestro Obispo, Don Ernesto, y Don Juan Luis, quienes nos mostraron con sus palabras y gestos ser Testigos de la Luz del mundo; nos llevaron la Luz de Belén a nuestro encuentro y todo ello nos animó a ir más allá, siendo testigos alegres de la Luz que ilumina nuestras vidas: Jesucristo, el Mesías, el Señor, el Enmanuel, el Dios con nosotros… en nuestros ambientes y caer más en la cuenta de llevar esa luz a todas las personas que encontramos en nuestro camino.
¡ULTREYA!
¡FELÍZ NAVIDAD Y BENDECIDO AÑO NUEVO!
¡DE COLORES!