
Miro atrás y recuerdo con añoranza aquel joven Orlando de 1980, con menos kilos y años, pero con más miserias y debilidades.
Revivo cómo la mirada amorosa de Dios cambió mi vida en mi Cursillo de Cristiandad y cómo compartí la felicidad de la Gracia con mis hermanos cursillistas de la ultreya de Claudio Coello.
No olvidaré el momento en el que unos años después Sebastián Gayá me animó a comenzar una ultreya en nuestra ciudad.
Con su ayuda, la osadía de la juventud y la confianza en el Espíritu Santo, el 4 de mayo del 1984 iniciamos nuestra aventura en la parroquia de La Natividad de Mejorada del Campo, presidida y bendecida por Sebastián Gayá.
Han pasado 40 años y en este tiempo hemos reído y llorado, hemos emigrado de parroquia varias veces y hemos visto crecer a nuestros hijos al mismo ritmo que desaparecía nuestro pelo, aparecían las arrugas de la cara, se ensanchaba nuestro abdomen y se enlentecía nuestro caminar.
Pero siempre hemos mantenido la fe y la esperanza, confiando en el Señor.
Todos los lunes nos encontraréis sin falta, a las siete y media de la tarde, compartiendo la Eucaristía en nuestra Parroquia de la Madre del Rosario y después en la ultreya.
A veces nos acompañan mis hermanos de la reunión de grupo, con tanta alegría como algarabía. Allí me veréis con Delia, mi querida esposa, y todos mis hermanos y hermanas cursillistas.
Perviven siempre en el recuerdo todos los que compartieron parte de su vida con nosotros y ya no están. Unos partieron al Padre y viven su quinto día, cuidándonos desde el Cielo; otros viven la fe en otras comunidades cristianas o en otras ultreyas, como la de Coslada, nuestra hija espiritual.
Pero sé de cierto que nuestra ultreya de Mejorada siempre permanecerá en su corazón y en su recuerdo.
De Colores .
Orlando Gutierrez y Juanfer Herrero.