
VIENTO SUAVE
Hacía tiempo que necesitábamos vernos las caras, sin prisas y en ambiente distendido, propio de nuestras comunidades cristianas que viven en la espera gozosa de un Adviento diferente al de años atrás.
Lo habíamos comentado en algún encuentro virtual que la pandemia nos estaba retardando el vernos presencialmente, ello nos hacía frágiles y temerosos por miedo al contagio. Iniciamos el curso los componentes del MCC en nuestra diócesis de Osma-Soria a primeros de octubre. Dimos el primer paso celebrando la eucaristía con ultreya en la comunidad de las Misioneras Eucarísticas de Nazaret; cuánto bien se recibe al compartir los carismas y como enriquece y complementa el nuestro. Estábamos animados en celebrar un Cursillo del 3 al 6 de diciembre, pero reflexionando y viendo la premura de fechas, candidatos y preparación del equipo decidimos hacer un stop. Recordamos lo que estaban haciendo otros SD y pensamos preparar un retiro, Jornada a Galilea, que tanta alegría y soporte espiritual reportó en aquellos que participamos en el Pleno Nacional del pasado septiembre.
Nos dimos cita en el Residencia de las Hijas de la Caridad de Soria el sábado 4 de diciembre de 2021, la asistencia buena (ver foto) entre ellos un matrimonio de Calatayud, el menú espiritual copioso y la comida excelente, todo revierte en los participantes como decía san Ignacio de Loyola.
Llevamos el esquema que figura en la página web del SN. Se nos abrió el apetito con la oración pausada que nos hizo reflexionar, acompañada de canciones con mensaje, silencio, signos y preguntas que nos descubrían el momento actual de nuestro movimiento. El segundo menú espiritual fue suculento nada más y nada menos que El Kerigma en el Centro, nuestro consiliario nos habló claramente que no es lo mismo…. claro que no, que anclar la fe en una idea y en una doctrina que en una experiencia personal, el Kerigma es un acontecimiento, un encuentro personal con Cristo muerto y resucitado. El escuchar esta frase y otras muchas como que el Kerigma es la “chispa” de la evangelización sin ella la evangelización no tiene fuerza ¡ya lo creo! nos iba encendiendo el corazón, a medida que hablaba y lo plasmaban las diapositivas, venían a nuestra memoria recuerdos inolvidables, fue nuestro primer amor. Luego vino la reunión por grupos (de tres) es así como pudimos abrir nuestro corazón y comentar aquel primer encuentro con el Cristo de la fe. Qué alegría y gozo supuso en todos estos instantes que nos hacían rememorar aquello que decía la canción: Cuando me vaya a mi pueblo, nunca se me olvidará, aquel cursillo que hizo en mí la felicidad.
Faltaba otro plato de degustación, todo empezó cuando disertó claramente de volver al Camino a Galilea, tenía la charla cierta acidez ya que comprendimos que había que tomar una postura ante lo que se nos estaba mostrando, un movimiento en declive o tomar otra postura de personas que decidan volver a Galilea, esto es la vida ordinaria con esta salvedad, llevando a Cristo en la mente y corazón, con un deseo de almas que puedan llegar a tener el primer anuncio: el Kerigma. Formamos reunión de grupo compartiendo la realidad de nuestro movimiento y propusimos aquello que nos hará volver a cantar el “de Colores”: el anuncio de un próximo cursillo para la Cuaresma de 2022.
Ha sido un momento de gracia esta jornada con platos muy preparados y exquisitos vinos de solera, los comensales salimos cantando y dando gracias a Dios porque es bueno y es eterna su misericordia.
Ah, que no se me olvide comentaros que este lio se debió a que un viento suave se posó sobre esta comunidad, alentándonos a mirar adelante, se trataba del Espíritu Santo que le invocamos con unción al iniciar nuestra jornada.