
Desde el 1 al 6 de agosto ambos inclusive, tuvo lugar en Lisboa la Jornada Mundial de la Juventud que durante tanto tiempo llevábamos esperando.
Algunos de nuestros cursillistas se desplazaron a Lisboa para vivir este encuentro tan especial, un encuentro único en el que pudieron experimentar la grandeza de Dios y cómo su AMOR se presenta de igual forma para todos y en todos los lugares del mundo.
Unidos en oración le pedimos al Señor por los jóvenes de todas las Diócesis del mundo, para que los frutos obtenidos en esta JMJ sirvan para poder seguir llevando el Evangelio a todos los ambientes.
¡DE COLORES!




