
El pasado 1 de octubre comenzaron las Jornadas de Inicio del nuevo curso en la Casa de Cursillos de Cristiandad de Córdoba, con la asistencia de los miembros de Escuela de las tres sedes cordobesas; un reencuentro anhelado por todos una vez superada la etapa estival, pues necesitábamos sentir, en los besos y abrazos de cada saludo, la pertenencia a nuestra Comunidad Viva enraizada en Cristo; por esta razón, en los descansos de las Jornadas se fue reanudando la alegría del encuentro en el amor y la amistad y especialmente en la cena y el almuerzo, nos sentimos crecer como una gran familia en Comunión.
Tras la acogida del sábado, se pasó a la capilla, dónde Manuel Sánchez, consiliario del Movimiento, nos invita a tomarnos el pulso, para conocer nuestra actitud de partida; en su Meditación nos propone estar abiertos a la escucha del Espíritu, que nos convoca en este curso, a ponernos en camino, para crecer en amor a Dios, al prójimo y a nosotros mismos y a ser Sal de la Tierra, anunciando cómo Dios sale al encuentro de cada ser humano, porque nos ama, acoge nuestra fragilidad y con infinita paciencia, espera y perdona.
Más tarde se vivió una gozosa Vigilia en el porche de la Casa; Vigilia que nos anima a salir de nosotros mismos, a recibir los Sacramentos, a dejarnos iluminar por el Espíritu y a escuchar la Palabra de Dios que nos dice: “SAL DE TU TIERRA”. Este es el Lema adoptado este año, con el deseo de impulsar a esta Escuela a seguir caminando cerca del Señor, para que con su gracia y poder haga, por mediación nuestra, grandes obras, como hizo por medio de la Virgen María, que siguió con fidelidad el proyecto de Dios.
El domingo siguieron los encuentros de cursillistas, varias charlas de motivación sobre el Lema y una Eucaristía abierta a los familiares de los miembros de Escuela.
La intervención de María Rodríguez Carretero nos recuerda la necesidad de acudir a la gracia de Dios para purificar nuestra actitud de salida, para abrirnos al amor, la alegría y la vida, a dónde Dios nos envíe, unidos todos en la salida, como Movimiento de Iglesia, asumiendo nuestra misión evangelizadora y acompañando a los que buscan con esperanza.

Rafael Muñoz propuso a la Escuela vivir este curso como Tiempo para Salar, pues nuestra tarea es ser Sal de la Tierra, confiando plenamente en el Señor, siguiendo las huellas de María, en actitud de humildad y servicio, como joven que ilusiona, adulto que estructura y veterano que da testimonio…, haciendo lo que Él nos diga.
La Presidenta, Yolanda Muñoz, presentó el hashtag para el curso: # Movimiento en el Espíritu. Nos dijo que es necesario estar abiertos a las mociones del Espíritu, que nos mueven a buscar, escuchar, discernir y encontrar la voluntad de Dios, a acogerla de corazón y alcanzar sus frutos, que es la meta y finalidad de nuestra vida.
Yolanda nos convoca Para Salir a Salar, juntos y en armonía, respondiendo a la llamada que hace el Espíritu a nuestra Escuela del MCC: “SAL DE TU TIERRA”.