
El Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Córdoba, celebró el 9 de octubre, en la casa de san Pablo, una Eucaristía de inicio de curso de los Poscursillos y después se compartió la cena que cada uno llevó.
La participación en la Eucaristía fue muy numerosa y la Capilla, que para todos representa el Encuentro con el Señor, quedó pequeña. En la Eucaristía se nos recordó que tenemos el compromiso de vivir como “apóstoles del Señor, que quieren anunciar lo que viven y vivir lo que anuncian”, porque así nos pide que vivamos Jesús, en actitud de donación, humildad y servicio; para ello es necesario crecer por igual, en la Oración, la Formación y la Acción, pidiendo al Señor que por su misericordia, nos capacite para amar según la medida que se nos exige, siguiendo como modelo a María, que nos enseña a acoger Su Palabra que nos salva.
Después de recibir el alimento espiritual en la Eucaristía, los asistentes se dirigieron al porche de la casa para continuar los abrazos y saludos que quedaban pendientes y degustar los deliciosos platos que cada uno aportaba.
Agradecemos a Dios que nos ha reunido como comunidad de Poscursillo del nuevo curso, y que no deja de impulsarnos a dar testimonio de nuestra vida cristiana y de ayudarnos a crecer en amistad con su Hijo Jesucristo y todos los que quieran acompañar a este bendito Movimiento de Cursillos.


