
En la tarde de ayer, 29 de enero tuvo lugar en nuestra casa de San Juan de Aznalfarache la Ultreya con motivo de la festividad de San Pablo, Patrón de nuestro movimiento.
En dicha Eucaristía, celebrada por nuestro consiliario, D. Adrián Sanabria y concelebrada por el viceconsiliario D. Manuel Jiménez tuvimos presente a todas las personas de nuestro movimiento que fallecieron en el último año.
El momento más entrañable lo vivimos al finalizar la Eucaristía, al homenajear a la que ha sido la secretaria de nuestro movimiento durante 37 años, nuestra querida Mary.
¡Cuántas personas han sido recibidas en nuestro movimiento por su voz! Corazones que se removían y se acercaban a Dios escuchando a Mari, que decían si al Señor y a participar del cursillo.
Como ya pudo trasladarle nuestro presidente, José Ignacio del Rey en la tarde de ayer, este movimiento le estará eternamente agradecido por su labor. Pero esto no es un adiós, Mary seguirá siendo parte de nuestro movimiento y siempre tendremos el recuerdo agradecido hacia su persona de tantos años de servicio incansable hacia nuestro movimiento.
Compartimos con vosotros un fragmento de las palabras dirigidas en la tarde de ayer por parte de nuestro presidente a Mary en su despedida:
“Descolgaba el teléfono… Hola cariño, soy Mary de Cursillos de Cristiandad
Así resonaba su voz en los oídos del futuro cursillista, una voz cercana, cálida, serena…. una voz que abrazaba… ¡que tranquila descansó la Ternura de Dios!
Que después de tanto pensarlo, después de tanto buscar una llave para abrir tantas puertas, encontró al fin a Mary, nuestra Mary, para colarse en la vida de tantos hombres y mujeres que, sedientos de Dios, comenzaron a experimentar la Gracia de su Amor.
La vida de Mary es, entre nosotros, la voz de un rollo, el sonido de una campana, el sigilo entusiasmado de una labor de pasillo, la fuerza de una Clausura y, sobre todo, la acogida de una apasionada bienvenida.
Es la carta de presentación de nuestro Movimiento.”











