
El pasado viernes 10 de abril daba comienzo la celebración del Cursillo de Cristiandad nº 969 de la Diócesis de Ciudad Real en la Casa de Espiritualidad de los Pasionistas de Daimiel organizado por el Secretariado Diocesano del Movimiento de Cursillos.
En esta ocasión participaron un total de 22 personas de entre las cuales pudimos vivir la Gracia de contar con la presencia de 3 sacerdotes Diocesanos.
Este cursillo en el marco de la Pascua ha supuesto un auténtico Kairós para todos, candidatos que lo vivieron y miembros de servicio que lo han organizado.

Durante el mismo se han podido ir proclamando las verdades de nuestra fe y las realidades espirituales esenciales utilizando el método propio de primer anuncio que tantas semillas ha fructificado desde la década de los años 40 del siglo pasado, no sólo a nuestra Tierra de C. Real sino a muchos lugares del mundo.
Recordemos que el Movimiento de Cursillos está actualmente presente en más de 60 países de todos los continentes.
Su broche acontecía en la tarde del domingo mediante la celebración de una Clausura, un acto público que congregó a más de 25 personas, comunidad cristiana que sabe lo que es tener la experiencia personal, espiritual y del mismo modo pudimos vivir la compañía de D. Juan Manuel, Delegado de Apostolado Seglar.
Como decía su Presidente Diocesano, Ignacio Alcañiz, “la vivencia personal y comunitaria de todos los que hemos podido vivir su experiencia, ha sido un regalo del Señor”, señalando que “éste nunca se equivoca” y nos invitaba a renovar la conciencia y la alegría por estos 71 años de andadura por nuestros pueblos y localidades de la Diócesis impulsándonos a seguir renovando cada día la misión encomendada en nuestra vocación por la Evangelización desde el Primer Anuncio.
El Movimiento de Cursillos de Cristiandad (MCC) es un Movimiento eclesial de difusión mundial que actúa en el interior de la Iglesia Católica, sintiéndose vocacionado a participar activamente en la gran misión del anuncio de la Buena Nueva del Evangelio a través de un método propio kerygmático.
En palabras de Juan Pablo II, este método de Cursillos es “un instrumento suscitado por Dios para el anuncio del Evangelio en nuestro tiempo”.
Este instrumento de evangelización ha creado multitud de núcleos de cristianos que viven y conviven lo fundamental cristiano y se esfuerzan por fermentar de Evangelio los ambientes.
Millones de cristianos renovados en un Cursillo de Cristiandad, o que tuvieron en él su primer encuentro con Cristo, han revitalizado instituciones y movimientos y han logrado animar cristianamente los ambientes donde se desenvuelven.
¡¡¡DE COLORES!!!