
El 9 de junio festividad de nuestra comunidad autónoma de La Rioja y con motivo de su cuadragésimo aniversario nos «escapamos» de nuestra tierra a otra comunidad vecina y hermosa: Navarra.
Partimos hacia Ujué un pueblo medieval que tiene su plato fuerte en el santuario de Santa María La Real. Nos recibe el pueblo con viento fresco del Norte que en estos momentos de calor que estamos pasando en nuestro país bien nos vendría.
El santuario es muy peculiar, corredores exteriores, arcadas y lo mejor de todo unas vistas de 360 grados donde se divisan los valles y las montañas, algunas con nieve todavía.
En la recogida iglesia presidida por la imagen de nuestra Señora de Santa María La Real tuvo lugar la misa celebrada por nuestro consiliario Gonzalo, que después su párroco nos habló de la historia del lugar en referencia a su iglesia.
Aquí comimos bien y a media tarde llegamos al monasterio Cisterciense de La Oliva, y si que es cierto que llevamos nuestra fe de una manera indeleble dentro de nosotros, estos lugares acentúan nuestra espiritualidad y favorecen el entendimiento de lo que estamos viviendo.
Pues ya con un sol de justicia, el prior nos enseñó el monasterio en una visita guiada que culminó rezando vísperas con los monjes. La vuelta a casa comentando el día tan agradable que vivimos dando gracias a Dios por ello.
¡Cosa grande estar entre cristianos!
De colores.