
El pasado 25 de abril de 2026, la Casa de Espiritualidad Santiago Apóstol, en Telde (Gran Canaria), acogió la convivencia anual del Movimiento de Cursillos de la Diócesis de Canarias.
Un total de 54 cursillistas se dieron cita en un ambiente fraterno para profundizar en el Precursillo y redescubrir su llamada a vivir en actitud de “salida”.
La jornada comenzó con una enriquecedora charla vivencial a cargo de la vocalía de Precursillo de la escuela, que ayudó a centrar el sentido de este tiempo dentro del método de Cursillos.

A continuación, los participantes se reunieron en grupos para compartir y reflexionar sobre seis elementos claves de este espacio: siempre en Camino, Acercándonos, Escuchando y Acompañando, Preguntando, Contagiando e Invitando, poniendo en común experiencias y vivencias concretas.
Entre las conclusiones más significativas destacó la comprensión del Precursillo no como una simple fase previa, sino como un auténtico estilo de vida misionero.
El cursillista está llamado a vivir en permanente salida, en camino constante hacia el encuentro con los demás, siendo testigo del Evangelio en su vida cotidiana.
Se subrayó también que esta tarea no corresponde solo a unos pocos, sino a todo el Movimiento.
Cada cursillista está invitado a convertirse en agente activo de evangelización, cultivando una profunda vida de oración y dejando actuar al Espíritu Santo.
La amistad sincera, la cercanía, la escucha y el respeto a la libertad del otro se presentan como pilares fundamentales de este proceso.
Asimismo, se recordó que el Precursillo no excluye a nadie, poniendo una atención especial en los alejados y en quienes buscan sentido en sus vidas. El reto es acercarse a ellos con naturalidad, desde la vida diaria, utilizando un lenguaje cercano y comprensible.
La convivencia concluyó con la certeza de que el Precursillo es una siembra paciente y confiada, en la que cada cursillista ofrece su vida con alegría, sabiendo que los frutos pertenecen a Dios.
Terminamos la jornada con una eucaristía en la capilla del centro para luego concluir con el almuerzo-ágape.