
El pasado domingo 26 de mayo se celebró la clausura del Cursillo de Cristiandad n.º 800. En el encuentro participaron El arzobispo de Sevilla y asesor eclesiástico mundial del movimiento, monseñor José Ángel Sáiz Meneses, el presidente del movimiento en Sevilla, José Ignacio del Rey; el consiliario, Adrián Sanabria, y el viceconsiliario, Manuel Jiménez.

Los 35 nuevos cursillistas acogidos por la iglesia diocesana fueron invitados por monseñor Sáiz a “perseverar en el camino de seguimiento a Cristo, especialmente ahora en los tiempos que estamos viviendo”. Por este motivo, exhortó a todos los presentes a vivir la fe “dentro de una comunidad de referencia. Cursillos ofrece una continuidad a través de las Ultreya”.
El acto de clausura fue moderado por Fernando Parra, coordinador del equipo de servicio, junto al director espiritual, Eduardo Martín Clemens.
En esta línea, monseñor Sáiz Meneses acentuó que, “el que encuentra a Cristo, encuentra un tesoro que llena su vida, lo cual no significa ni es garantía de no tener problemas, lo que sí nos promete es que nos dará la gracia y la fuerza para resolver las dificultades y eso lo hemos experimentado todos en nuestra vida”.
Recordó también la importancia “de vivir la fe en comunidad y no de manera aislada”. En esta línea dijo que “Cursillos es triple encuentro: con Cristo, con los hermanos y con la Iglesia, que cambia la vida y el corazón. Cursillos es Primer Anuncio, anuncio del Kerigma, donde se presentan todos los contenidos de la fe concatenados de una forma muy armónica”, añadió.
Aseguró también que “Dios actúa donde quiere, como quiere y también a veces actúa después que ha pasado el cursillo”. Don José Ángel dijo que, aunque hay muchísimos métodos de Primer Anuncio, “el más completo es Cursillos de Cristiandad”.
En definitiva, “un nuevo don y un nuevo carisma que el Señor regaló a su Iglesia en los años 40′. Ahora nos toca a nosotros ser dignos depositarios de ese carisma y ese regalo. Por eso, hemos de seguir adelante porque el Señor nos sigue enviando, no hacemos el camino solos, Cristo está con nosotros en nuestra vida, no tengáis miedo y adelante porque el Señor os llama, os envía, os necesita”.
Por su parte, el presidente del secretariado diocesano, José Ignacio del Rey, manifestó que el Cursillo de Cristiandad n.º 800, “es una excusa perfecta para agradecer a cientos de personas que se han esforzado para que estemos aquí el día de hoy; personas que se han esforzado, muchos de ellos de manera incógnita.
También dirigió un mensaje de agradecimiento a todos los seglares que son un espejo donde mirarnos. No es cuánto tiempo llevamos, sino la esperanza que trasmitimos”, puntualizó.
Don José Ángel mencionó que este año se recuerda el 75 aniversario del primer Cursillo de Cristiandad. En agosto de 1948, un grupo de jóvenes de Acción Católica peregrinaban a Santiago de Compostela.
No fue una iniciativa más en torno al Camino de Santiago, ya que de esa experiencia surgió un movimiento que ahora cumple setenta y cinco años. Nació en Mallorca y se ha extendido por todo el mundo, con una presencia destacada en el panorama del laicado asociado de la Archidiócesis de Sevilla. Son los Cursillos de Cristiandad. “En ese entonces el Señor bendijo a la iglesia local con un carisma nuevo en la vida de la Iglesia para la evangelización y el Primer Anuncio”.
Desde el movimiento de Cursillos de Cristiandad en Sevilla nos sentimos muy felices de poder celebrar el haber realizado a lo largo de nuestra historia como movimiento 800 cursillos, de haber dado a nuestra Archidiócesis 800 oportunidades de encuentro con el Señor y le pedimos a Santa María, madre de la Divina Gracia que nos cubra bajo su manto para que sean muchos más los cursillos que en esta Archidiócesis podamos realizar y muchísimas más las personas que se encuentren con Dios entre los muros de nuestra casa, que tantas bellas historias de amor a Dios guarda para todos los cursillistas de Sevilla.